miércoles, 5 de marzo de 2014

CARMEN CORTÉS TALLADA,...

PREMIO MUJER DE JOTA 2014
POR ARAGÓN
 



Semblanza biográfica de Carmen Cortés, "Mujer de Jota 2014"...

Esta semblanza comienza en un pueblo de Aragón: Belchite, en la primera mitad del Siglo XX. Una familia aragonesa, como tantas otras, debe abandonar su tierra y sus raíces para buscar un futuro mejor para sus descendientes. Así es como una joven Belchitana llega a Barcelona en busca de oportunidades, donde comienza una nueva vida y donde se enamora y contrae matrimonio con un joven catalán. Fruto de este matrimonio viene al mundo quien habría de ser una de las joteras más destacadas de todos los tiempos: Carmen Cortés Tallada. Una gran jotera que consiguió nada menos que 4 Premios Extraordinarios del Certamen Oficial de Jota y que desarrolló una brillante carrera artística desde el Centro Aragonés “Goya” de la Ciudad Condal.

Aquellos padres difícilmente podrían soñar con el destino jotero de su hija, pese a que la madre provenía de la antigua Belice íbera, capital de la Comarca del Campo de Belchite y centro de una importante zona jotera con valores muy  destacados en  las diversas épocas de nuestro canto: Pedro Montalbán de Letux y Ángel y Jesús Gracia de Lécera, en la primera mitad del Siglo XX;  Jesús Obón de Azuara, Mª Pilar Sanz y Miguel Ángel Fron de Belchite o Florencio Artal de Moneva, en la segunda mitad del Siglo XX;  y, en lo que va de Siglo XXI, Ángel Sánchez de Moyuela, Roberto Villagrasa de Codo y los leceranos Beatriz Bernad y Fernando de la Natividad, que han revitalizado la jota en la comarca con sus escuelas joteras de Almonacid y Lécera, respectivamente.

Barcelona y su área metropolitana fue un lugar de éxodo preferente para los emigrantes aragoneses. Ello supuso que se marcara una estrecha relación de la Ciudad Condal con Aragón y la Jota. De manera que en 1914, Barcelona, ya contaba no con uno sino con dos Centros Aragoneses: el Centro Aragonés “Goya”, situado en la Calle Joaquín Costa, y el Centro Cultural y Recreativo Aragonés, ubicado en la calle Canuda. Ambos centros procuraron desde muy temprano  formar sus grupos folklóricos y, para ello, promovieron el desarrollo de sus academias de baile, canto y rondalla. Así los aragoneses desplazados a Barcelona y sus descendientes podrían desarrollar su afición musical en la Jota, lo que les permitiría tender un puente con Aragón y sus costumbres y calmar la añoranza hacia la tierra aragonesa.

Entre los referentes más importantes de la Jota Cantada en Barcelona, se encuentra Conchita Pueyo quien fuera fundadora de la Academia de Canto del “Goya”, donde formaría a joteros de la talla de Tomás Gregorio con el que registró hermosos dúos en los surcos de los viejos discos de pizarra. Tras su cese en la Academia de Canto del “Goya, en 1957, fundó la academia de canto en el “Canuda”, de donde surgirían joteros de la talla de “El Zagal de Oliete”.

Otro referente jotero en la capital catalana fue Ángel Sanz “El zagal de Mediana”, quien también impartió sus lecciones en el “Canuda” formando, entre otros, a la gran jotera de Cimballa: Ángeles Pérez. Y, también, el que sería el maestro de Carmen Cortés: Máximo Maurel, “una verdadera institución en la vida jotera del Centro Aragonés de la Ciudad Condal” según Don Demetrio Galán Bergua. Maurel había nacido en Zaragoza y se había instruido en el manejo de la bandurria bajo las enseñanzas del inolvidable bandurrista Bienvenido Mormeneo “El cordonero”. Tomó parte de las rondallas del Maestro Calabia, de la Agrupación Artística de Zaragoza y de la rondalla del Maestro Santamaría entre 1933 y 1941. Además, recibió formación en baile por parte de Amalia e Ignacio Zapata. Todas estas circunstancias le permitieron conocer de muy primera mano la Jota y sus más destacados intérpretes.

En 1957, tras cesar en el cargo de profesora de la Academia de Canto del “Goya” Conchita Pueyo, Maurel tomó el testigo al frente de la citada academia tras la sugerencia de Felix Aragó. De esta manera se plantó el germen para que de la mano de Maurel surgiese una generación de grandes cantadores que a lo largo de los años 60 y 70 iban a representar una auténtica revelación: Ramón Navarro, Bienvenida Argensola, Amparo Padilla y al frente de todos ellos Carmen Cortés, quien iba a ser el auténtico estandarte de la Escuela Jotera de Maurel.

A principios de los años 60 inició Carmen su formación junto al maestro y desde muy pronto comenzó a cosechar importantes logros en los más importantes Certámenes de Jota Cantada, alcanzando las más altas cotas. Tan solo 2 mujeres, la propia Carmen Cortés y Begoña García han conseguido alzarse en 4 ocasiones con el Premio Extraordinario del Certamen Oficial de Jota, organizado por el Excmo. Ayuntamiento de Zaragoza para las Fiestas del Pilar. Carmen consiguió el Primer Premio en el año 1964 y los Premios Extraordinarios en los años 1966, 1970, 1974 y 1976 marcando una auténtica hegemonía en prácticamente una década de Certamen.  Y es que tal y como refiere Fernando Solsona: “Carmen Cortés es, sin duda, una cantadora que marcó una época”.

Mención especial merece aquella mañana del 8 de Octubre de 1974 cuando la gran Carmen Cortés ganó el premio extraordinario femenino con una interpretación antológica de “Entré un día a ver la Virgen” y de la emocionante “Adiós baturro del alma”, como nos recuerda el escritor José Luis Melero. En una edición en la que se presentaba a concurso una auténtica leyenda de la Jota “El Pastor de Andorra”, 30 años después de haber conseguido el Premio Ordinario.

Resulta también destacable su consecución del 1º Premio de Profesionales del prestigioso Certamen de Jota Cantada “Demetrio Galán Bergua”, organizado por Radio Zaragoza, en su 3ª Edición. Un 19 de Marzo de 1982 en el Teatro Argensola de Zaragoza y tras superar la fase clasificatoria en el Teatro Municipal de Alcañiz, Carmen se alzaba con este Premio tras haber obtenido el 2º Premio en las dos primeras ediciones del citado Certamen (1980 y 1981).

Tras conseguir sus primeros éxitos registra sus primeras grabaciones en vinilo con la Casa Vergara acompañada de la Rondalla del Centro Aragonés. Un legado discográfico que amplía posteriormente en nuevas grabaciones en solitario o junto a su compañero Ramón Navarro. En su extensísima obra discográfica llegó a registrar más de 125 grabaciones en diversos soportes sonoros de la época para las compañías Vergara, Sonoplay, Movieplay y Orlador. Una verdadera antología de la Jota Cantada con jotas de estilo, jotas a dúo junto a su compañero Ramón Navarro, y jotas de baile/ronda. Además del acompañamiento de la rondalla del Centro Aragonés dirigida por el Mtro Maurel, contó también en muchas de sus grabaciones con el acompañamiento de la Rondalla Bretón dirigida por el Maestro Santos Cardona.

En su obra “La Jota Cantada” Fernando Solsona hace referencia, por su excelencia y brillantez en la interpretación,  a las siguientes grabaciones de Carmen: Rabalera, Trilladora de Uncastillo, Sástago, Río Martín y la Batería. Asimismo Solsona refiere el  notorio afán de la jotera por rescatar algunos estilos, como el de los hermanos Barceló de Sástago, las jotas trilladoras de Uncastillo, la tonada de Robres y de la bella y de difícil interpretación “Adiós, Zaragoza antigua”.

Sus éxitos y sus grabaciones le empujaron a tomar la decisión de abrir un nuevo camino en la Jota y adentrarse en la enseñanza en el Centro Aragonés “Goya”, primero, y en el Centro Aragonés de Hospitalet de Llobregat, más tarde. Durante su magisterio Carmen se preocupó de transmitir a sus alumnos todo lo que ella había llegado a conocer y saber de la Jota Cantada gracias a su maestro, a su estudio y a la relación que estableció con compañeros como Jesús Gracia y Piedad Gil, con los que mantuvo una estrecha relación basada en el cariño, respeto y admiración mutuos. Carmen se preocupó de enseñar a sus alumnos a amar la Jota, a respetarla y a cantarla con el corazón: como ella misma había hecho a lo largo de toda su carrera. Pero en el año 2004, desafortunadamente, Carmen se vio forzada a interrumpir su actividad artística y docente tras sufrir un Ictus que le afectó en la articulación del habla. Pese a ello la Jota sigue muy presente en su vida y en sus recuerdos.

Así se refirió a ella Fernando Solsona: “muy estudiosa, de portentosas facultades, poseedora de una depurada técnica y amplio repertorio”. Poco más queda que añadir a lo ya descrito en esta semblanza. Carmen Cortés es una jotera con una trayectoria artística brillante, con más de 20 años de actividad docente y con  el gran mérito de haber conseguido ser una mujer querida y respetada por todo el que la ha conocido, un buen exponente de su excelencia humana. Por todo ello y por toda una vida dedicada a la Jota, nuestro Centro Aragonés le dedica su homenaje con el nombramiento como Mujer de Jota por Aragón en la 7ª edición de estos Premios.
César Rubio Belmonte


 

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